La adoración del Santísimo  

Todos los primeros viernes, a las 19:15 h, 

nos reunimos en la Parroquia

para adorar a Jesús sacramentado.

¡Todos bienvenidos!

  

    Para la adoración del Santísimo Sacramento, es muy oportuno recordar los cuatro fines de la Santa Misa, la oración por excelencia. Ellos pueden dar lugar a una provechosa meditación y conversación con nuestro Señor, en sucesiva adoración al Dios Creador, de majestad infinita, en acción de gracias por sus beneficios, en reparación por los pecados propios y ajenos, y en actitud de humilde súplica por las necesidades personales y de los demás.  

 

 

    También será oportuna la meditación del misterio eucarístico con las palabras del siguiente himno:  

Tantum ergo,

 sacramentum,

veneremur cernui;

et antiquum documentum

novo cedat ritui;

præstet fides supplementum

sensuum defectui.

 Genitori, genitoque,

laus et jubilatio;

salus, honor, virtus quoque

sit et benedictio:

procedenti ab utroque

compar sit laudatio. Amen.

 

+ Panem de coelo præstitisti eis,

¨ Omne delectamentum in se habentem.

+ Oremus:

  Deus qui nobis  

sub sacramento mirabili, passionis tuæ memoriam reliquisti, tribue quæsumus, ita nos Corporis et Sanguinis tui sacra mysteria venerari, ut redemptionis tuæ fructum in nobis iugiter sentiamus. Qui vivis et regnas in sæcula sæculorum. Amen.

  Tan augusto sacramento

veneremos de rodillas;

que el antiguo testamento

consienta a la Nueva Ley,

así como los sentidos

se enriquecen con la Fe.

 

 Al Padre y al Hijo

alabemos jubilosos.

Al que es nuestra salvación,

sea toda honra y bendición;

y al Espíritu,  que de ellos procede,

alabemos con igual devoción. Amen.

 

+ Nos diste, Señor, el pan del Cielo

¨ Que tiene en sí todo deleite.

 

+ Oremos:

 Oh Dios, que nos dejaste 

el memorial de Tu pasión

 en este admirable Sacramento,

concédenos venerar de tal manera 

los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,  

que podamos experimentar siempre en nosotros los frutos de tu redención.

 Tú que vives y reinas 

por los siglos de los siglos. ¨

 

Invocaciones al Santísimo Sacramento

 

Bendito sea Dios

Bendito sea su santo nombre

Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios

 y verdadero Hombre

Bendito sea el nombre de Jesús

Bendito sea su sacratísimo Corazón

Bendita sea su preciosísima Sangre

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del altar

Bendito sea el Espíritu Santo consolador

Bendita sea la excelsa madre de Dios, María Santísima,

Bendita sea su santa e inmaculada concepción

Bendita sea su gloriosa asunción

Bendito sea el nombre de María, Virgen y madre

Bendito sea San José, su castísimo esposo

Bendito sea Dios, en sus Ángeles y en sus Santos.

    

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